La caricia del agua

Esta tarde he puesto las manos en el agua fría del lavabo y me he quedado un momento más de lo necesario.

No sé explicarlo bien. Pero hay algo en el agua que deshace lo que el día ha ido apretando. Los nudillos, la mandíbula, ese nudo en la garganta que a veces ni siquiera identifico. El agua lo recibe todo y no devuelve juicios.

Cuando era pequeña, mi madre decía que el agua limpiaba las penas. Yo lo entendía al pie de la letra: lloraba y me lavaba la cara. Con los años he descubierto que no iba tan desencaminada. El agua tiene una manera de recordarnos que somos cuerpo, que estamos vivos, que podemos soltar.

Hoy me he duchado despacio, sintiendo cada gota. He dejado que el agua acariciara mis hombros, ese lugar donde guardo el mundo sin darme cuenta. Y por un momento, la tensión de la semana se ha ido por el desagüe con una naturalidad que me ha emocionado.

Quizá la próxima vez que sienta el cuerpo cargado, no buscaré una solución complicada. Pondré las manos bajo el agua y recordaré que a veces lo más sencillo es lo que más sana.

☽ "Tu energía es tu medicina. Cuídala, ámala y alíneate con tu verdad interior." ✿ "Acepto que el ego y el amor forman parte de mi vida." ❀ "Cuando sano en mí, el vínculo se transforma." 🌙 "No necesitas cambiar tu sensibilidad, necesitas un entorno que te comprenda."