El río no tiene prisa

Hay un río cerca de casa al que voy cuando necesito recordar cómo se hace eso de avanzar sin forzar.

Lo miro y nunca lo veo apurarse. Rodea la piedra, se desliza por la curva, a veces salta, a veces se remansa. No pregunta cuánto falta. No se compara con el torrente de la montaña que baja más rápido ni con el lago que ya llegó. Simplemente, sigue.

Me doy cuenta de que casi todo lo que me enseñaron a valorar tiene prisa. Los resultados, las metas, las respuestas. Y sin embargo, los procesos que de verdad me han transformado fueron lentos, casi invisibles, como el agua desgastando la piedra.

Últimamente me permito fluir como el río. Hay días de corriente rápida, en los que la energía pide movimiento y lo hago. Y hay días de remanso, en los que toca quedarse, sostenerse, respirar en el mismo sitio sin sentir que me estoy quedando atrás.

El río no tiene prisa porque sabe que el mar no se va a ninguna parte. Yo también lo estoy aprendiendo.

☽ "Tu energía es tu medicina. Cuídala, ámala y alíneate con tu verdad interior." ✿ "Acepto que el ego y el amor forman parte de mi vida." ❀ "Cuando sano en mí, el vínculo se transforma." 🌙 "No necesitas cambiar tu sensibilidad, necesitas un entorno que te comprenda."