Luna menguante. Tiempo de soltar. No sé bien qué necesito soltar hoy, pero algo en el pecho me dice que ya no necesito cargarlo.
A veces soltar no es un acto heroico. Es simplemente abrir las manos y dejar que lo que ya no es tuyo caiga por su propio peso.
Esta noche, solo observo. Sin aferrar. Sin empujar. Sin juzgar lo que se va.
