Las manos de mi abuela

Hoy he amasado pan y, de pronto, me he visto las manos y he pensado en las de mi abuela.

Las suyas siempre estaban haciendo algo: amasando, cosiendo, arrancando malas hierbas, acariciando. Las recuerdo llenas de harina, con las venas marcadas y la piel suave del trabajo bien hecho. Nunca las vi quietas del todo.

A veces pienso que heredamos más que los rasgos. Heredamos gestos. La manera de sostener una taza, de alisar un mantel, de coger una ramita de romero y frotarla entre los dedos. Mi madre lo hace igual que ella. Y yo me descubro haciendo lo mismo.

Hay una sabiduría en las manos que no pasa por la cabeza. Saben cuándo la masa está lista, cuándo una planta necesita agua, cuándo alguien necesita que lo acompañes con una mano en el hombro y ninguna palabra.

Me gusta pensar que las mías están aprendiendo de las suyas, aunque ella ya no esté. Cada vez que hago algo con cuidado, con presencia, con ese amor que se pone en los detalles, es un poco como si la llevara conmigo.

El pan ha salido bien. Estoy segura de que a ella le habría gustado.

☽ "Tu energía es tu medicina. Cuídala, ámala y alíneate con tu verdad interior." ✿ "Acepto que el ego y el amor forman parte de mi vida." ❀ "Cuando sano en mí, el vínculo se transforma." 🌙 "No necesitas cambiar tu sensibilidad, necesitas un entorno que te comprenda."