Hoy, dando un masaje, note algo. Las manos de la persona que estaba en la camilla se relajaron de una forma que no habia ocurrido antes. Como si el cuerpo, en ese instante, hubiera decidido confiar del todo.\n\nDespues de la sesion, me dijo: «No recordaba lo que se sentia al estar tan relajada. Mi cuerpo habia olvidado este estado».\n\nY pense: el cuerpo no olvida. Solo espera el momento seguro para recordar.
